
El abandono del patrimonio cultural de Nasca genera preocupación
El patrimonio cultural de Nasca, reconocido mundialmente por su historia milenaria y sus impresionantes líneas, atraviesa una preocupante situación de abandono. Las zonas arqueológicas y espacios turísticos se encuentran cubiertos de basura, desmontes y llantas quemadas, mostrando una imagen lamentable ante los visitantes que llegan a la ciudad.
Falta de gestión y desinterés de las autoridades
Diversos ciudadanos han expresado su malestar por la falta de acciones concretas del Ministerio de Cultura de Nasca, que tiene como jefe a Jhony Isla, y de la Gerencia de Turismo de la Municipalidad Provincial de Nasca, encabezada por Abid Quispe Luján.
A pesar de los recursos disponibles y del cobro del Boleto Turístico, que debería destinarse al cuidado y preservación de los patrimonios, los resultados son casi nulos.
Turismo afectado y zonas protegidas en riesgo
El ingreso a Nasca, una zona reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, luce completamente descuidado. Los visitantes encuentran acumulación de desmonte, quema de basura y materiales de construcción en áreas que deberían estar bajo protección cultural y ambiental.
Esta situación no solo afecta la imagen de la ciudad, sino que también pone en riesgo el atractivo turístico que genera importantes ingresos a la población.

Cuestionamientos hacia la gestión local
El alcalde Jorge Bravo también ha sido cuestionado por su falta de liderazgo en el impulso del turismo y la preservación del legado cultural. A la fecha, no se conocen proyectos ni programas efectivos que promuevan el cuidado del patrimonio cultural de Nasca o que mejoren la experiencia de los visitantes.
Ciudadanos y especialistas demandan transparencia sobre el uso de los fondos recaudados y una gestión más comprometida con la identidad cultural del distrito.
Exigen acciones inmediatas para proteger el patrimonio
La población pide al Ministerio de Cultura, a la Gerencia de Turismo y a la Municipalidad Provincial de Nasca implementar medidas urgentes para detener el deterioro del patrimonio cultural de Nasca.
Conservar estos sitios no es solo una obligación legal, sino un deber moral con la historia del país y con las futuras generaciones.
Conclusión
El abandono del patrimonio cultural de Nasca es una muestra clara de la desidia institucional.
Es momento de actuar antes de que la indiferencia borre lo que por siglos ha dado identidad y orgullo a los nasqueños.
